Sociedad
Difícil no referenciar en estos días una de las escenas culminantes de la película Luna de Avellaneda –filmada en gran parte en mi propio club– donde en una asamblea en el gimnasio, los socios decidían el doloroso remate a cambio de trabajo. Sin duda la reciente movilización de los dirigentes que representamos a los clubes de barrio ha sido...
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